El clima influye sobre
la producción animal, tanto en forma directa como indirecta al
afectar el medio ambiente en que vive los animales, por eso es importante
asegurarse la presencia de sombra y reparos en todos los lugares donde
la temperatura del aire es casi tan alta o más que la del cuerpo
durante las horas calurosas del día. |
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| Existen muchas ventajas
por la implantación de cortinas o barreras rompevientos que son las
siguientes: Fijación de dunas o medanos vivos. Aumento de la producción agropecuaria de la superficie protegida de los cultivos al tener mayor humedad para su ciclo vegetativo. Impide daños físicos en los cultivos como la rotura de plantas. El anhídrido carbónico (CO2) contenido en el aire es absorbido por estos en el proceso de fotosíntesis. Reducción de la erosión eólica. Modificación de la temperatura del aire y suelo. Reducción de la evapotranspiración. Reducción de daños mecánicos y por marchitamiento. Aumento de la calidad y cantidad de forraje. Mayor tranquilidad de los animales al pastorear. Manejo silvopastoril. Evita pérdidas de calor ante fríos intensos o la pérdida de calor ante altas temperaturas. Protege los lugares de trabajo como corrales, bretes. SISTEMA DE BARRERAS Cuando la zona a proteger es muy extensa, se diseñan las barreras de tal manea que las plantas que se coloquen estén a una distancia entre ellas que impida al viento recuperar su velocidad. Para que la barrera cumpla acabadamente con el rol y sea efectiva, los árboles que se pierden (secos, caídos, etc.) deben ser reemplazados cuanto antes. Implantación de una barrera. El viento sopla en tres estratos o piso, denominados alto, medio y bajo, con lo cual la confección de una buena barrera de protección debe considerar este comportamiento. Por eso clasificamos a las especies que componen una barrera en: principales (estrato alto), secundarias (estrato medio) y accesorias (estrato bajo). También de acuerdo a su ubicación las clasificamos en exteriores, intermedias y centrales.Las especies seleccionadas deben ser de rápido crecimiento logrando una rápida protección. Debemos seleccionar plantas con un tallo flexible y una copa reducida. Si los vientos más importantes se producen en la época estival, se emplean árboles de especies caducifolias.El cuidado al inicio de la implantación de una barrera nos lleva a establecer un cerco alrededor, con buenos alambrados hasta que el desarrollo de las plantas sea el adecuado, evitando la entrada de animales pues causan mucho daño. Es fundamental el mantenimiento y cuidado de una buena cortina en los primeros 2 a 3 años de vida, por lo tanto teniendo en cuenta esto surgen cuidados como: El riego en plantas jóvenes. El control de malezas utilizando métodos de laboreos mecánicos o herbicidas entre las hileras. La fertilización es conveniente pues la respuesta de la planta se manifiesta en forma importante. La poda y la conducción juegan un rol muy destacado. La primera se inicia a edad temprana en casi todas las especies y consiste en asegurar la dominancia apical de la planta, esto se logra dejando solo un líder que lleve la planta hacia arriba. La poda lateral es necesaria en la mayoría de las especies, para asegurar la permeabilidad deseada y evitar que la planta se descubra en la parte basal. De acuerdo a las especies de hoja perenne es importante hacer la poda en otoño para evitar que las heladas del invierno afecten al follaje. BARRERAS EN CORRALES Y CASCOS La colocación de plantaciones alrededor de los corrales y el casco reducen la incidencia de los vientos en climas fríos, lluviosos y muy ventosos, proveyendo del reparo y la sombra adecuada. Debe tenerse en cuenta la ubicación y las características de la masa arbórea, con lo cual los árboles de hoja perenne deben evitarse en las barreras al este y al norte, imponiéndose los de hoja caduca que serían los indicados para esos sectores ya que voltean las hojas en invierno y no limitan el ingreso de energía solar en esa época. Al sur, suroeste y oeste se puede proteger con árboles siempre verdes que representan una barrera permanente a los vientos del sur, fríos y frecuentes en invierno. MONTES DE ABRIGO Partiendo de la premisa de que la temperatura bajo los árboles disminuye en el verano en casi 5 grados con respecto a la que se registra a pleno sol, los montes de abrigo cumplen la misión principal de proteger al ganado de los efectos del viento y le brindan sombra. La disposición de las especies implantadas en forma de cortinas, atenúan en invierno los vientos fríos y las bajas temperaturas, impidiendo las heladas bajo sus copas, aún cuando se trate de especies que volteen sus hojas en el período invernal. Hay distintas formas de montes rompevientos de abrigo: Cuando los vientos son estables, las barreras de abrigo deben adoptar la forma de una L, con el vértice de la L enfrentando al viento o barlovento. En las áreas expuestas a vientos más fuertes, las barreras deben ser en forma de T con el pie de la T dirigido hacia al viento (barlovento). Cuando la forma es en U, el lado abierto debe mirar hacia la línea de fuga del viento (sotavento), generalmente hacia el norte, y rodeando los potreros por tres costados. La barrera en forma de H es la óptima, pues está dividida en compartimientos que impiden la formación de corredores de viento y protege de vientos de direcciones variables. Macizos o isletas de diversas formas. Muchas veces son los árboles que se dejaron de un desmonte, limpiados de ramas en su parte inferior. Deben estar constituidos por árboles ramosos desde abajo, como los cipreses, o asociaciones de éstos con eucaliptos en varias hileras. Se considera que cada animal debe disponer de 20 a 25 m2 de terreno sombreado. |
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Monte de abrigo en macizo para sombra |
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| ESPECIES
ACONSEJADAS La historia marca que el eucalipto, introducido en el país desde Australia durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, fue de las primeras especies utilizadas para cortar la monotonía del paisaje, y de las primeras incursiones en la plantaciones artificiales para la protección de la hacienda y barreras contra los vientos que permitía afrontar los duros veranos pampeanos. Los álamos de rápido crecimiento y sauces se implantaron teniendo en cuenta sus ventajas diferenciales sobre el más tradicional eucalipto. La planificación previa nos permite definir la especie para un tipo de suelo, a los requerimientos de agua, su velocidad de crecimiento, la susceptibilidad a plagas y tipo de cortina a implantar para alcanzar el objetivo que buscamos. |
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| Podemos clasificar
los árboles según la persistencia de sus hojas y según
su porte para las barreras rompevientos: A) Por la persistencia de las hojas: De hoja caduca, son aquellos que pierden sus hojas en otoño. De hoja perenne, son aquellos que no pierden sus hojas en todo el año. B) Por su porte o altura: Tipo uno: de gran porte: eucaliptos, álamos, fresno blanco, árbol del cielo. Tipo dos: frondosos de porte mediano: plátanos, moreras, grevillea, pinos. Tipo tres: arbustos o árboles pequeños: tamarisco, aguaribay, acacia saligna, olivo de Bohemia. Tipo cuatro: Arbustos muy pequeños para frenar el aire que se cuela por entre los árboles de mayor porte. Teniendo en cuenta que el objetivo es elevar el aire por encima de la masa forestal, una disposición adecuada de las especies sería, por ejemplo: árboles de tipo 3, luego los de gran porte tipo 1 y una tercera hilera de porte mediano tipo 2, pudiendo o no colocar otra cuarta hilera de arbustos tipo 4. Con relación a la época de plantación siempre se recomienda el invierno, ya que la planta se encuentra en período de dormición, ideal para el trasplante, permitiendo que se arraigue y por consiguiente consiga en la primavera las condiciones necesarias para rebrotar. Entre las especies aconsejadas tenemos: Álamo carolino: Hoja caduca; Es un árbol muy plástico con respecto a suelos; resiste bien el frío, pero es sensible a heladas tardías. Álamo criollo: Conocido vulgarmente como "mussolini", es especial para cortinas por su copa muy cerrada; no soporta el agua estancada. Suelos profundos y permeables; hoja caduca. Álamo plateado: Hoja caduca, con una cara verde y el envés blanco plateado. Es sumamente rústico y resiste a las sequías, soporta cierto grado de salinidad en suelo y agua. Es de rápido crecimiento y produce renuevos de raíz que lo transforman en una auténtica plaga. Acacia blanca: Hoja caduca; lento crecimiento. Necesita suelos fértiles, sueltos y profundos. Sombra y madera. Casuarina: Hoja perenne; prefiere suelos frescos y profundos, tienen una gran tolerancia a anegamientos temporarios; cuenta con una adecuada tasa de crecimiento. Posee un sistema radicular muy poderoso que lo hace resistente a los vientos. Es algo sensible a fuertes heladas. En suelos pesados es conveniente plantar Casuarina glauca. Eucalipto rostrata: Hoja perenne, llamado "colorado"; es la especie más rústica de los eucaliptos, pues crece en suelos secos o húmedos con pH elevado, caluroso o fríos. Fuste tortuoso. Eucalipto sideroxylon: Hoja perenne; es una variedad poco conocida pero muy plástica; su característica principal es que posee flores rojas, lo que la hace excelente como ornamental. Eucalipto tereticornis: Hoja perenne; es muy similar a E. Rostrata en cuanto a requerimiento de suelo y climáticos, presenta fuste o tronco derecho lo que le da valor forestal, especial para cortinas. Eucalipto viminalis: Hoja perenne; muy resistente al frío; soporta temperaturas de hasta 17º C. Fuste poco ramificado. Fresno: Hoja caduca; árbol muy ornamental por el colorido de sus hojas en otoño; se adapta para sombra y reparo. No sobrepasa los 20 m. Olmo siberiano: (pumila) Resistente al frío y los suelos pesados; forma montes de sombra tupida. Excelente sistema radicular que le permite soportar fuertes vientos. Sauce llorón: Hoja caduca; se adapta a varios suelos siempre que tengan buena dotación de agua. No resiste salinidad. Las
especies aconsejadas se pueden clasificar según su altura, para
determinar su lugar en la barrera, y por el tipo de hoja: |