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 Manual Ganadero Rosenbusch - Capítulo 1 por el Dr. Martin Navarro
Montes y reparos

El clima influye sobre la producción animal, tanto en forma directa como indirecta al afectar el medio ambiente en que vive los animales, por eso es importante asegurarse la presencia de sombra y reparos en todos los lugares donde la temperatura del aire es casi tan alta o más que la del cuerpo durante las horas calurosas del día.

Cuando las temperaturas son extremadamente altas, la implantación artificial de montes de sombra y reparos en los sitios donde no hay árboles o arbustos de crecimiento natural, permiten amortiguar los efectos contraproducentes que se generan por dicha situación.

Cuando se realizan los trabajos de desmonte en tierras que se incorporan a producciones de ganadería, se debe planificar los mismos para dejar los árboles para sombra (isletas) o plantarlos en el momento del desmonte.Las plantaciones naturales o implantadas por el hombre nos brindan una calidad de sombra muy superior a la proporcionada por medios artificiales como pueden ser los sombreaderos utilizando las mallas media sombra.

El frío es otro de los factores climáticos a tener en cuenta, así como también la velocidad del viento es perjudicial, cuando es superior a los 2 m/seg.
La construcción de barreras rompevientos atenúa los aspectos mencionados y las mismas se construyen seleccionando las variedades de árboles, de acuerdo a cada zona. Las cortinas son las plantaciones que más se implantan en los campos y consisten en una o más hileras de árboles y arbustos en dirección perpendicular a los vientos dominantes y dispuestos de tal forma que obligue a éste a elevarse sobre sus copas, con lo cual se disminuye su velocidad.

Cuando la selección de las variedades es la adecuada, estas plantaciones retienen el 60 por ciento de la corriente de aire, dejando pasar el 40 por ciento restante. La permeabilidad es la que permite la penetración del viento y esta se incrementa, por ejemplo, cuando los árboles están plantados más distanciados entre sí.
La planificación previa de una plantación para ser usada en su manejo como barrera y a su vez con una aplicación silvícola, esto permite excelentes resultados económicos por la explotación adicional de la madera y así obtener los beneficios adicionales por la obtención de diferentes productos como madera aserrada, postes, leña, subproductos.La longitud del área de protección de una barrera por su rango amplio porosidad, respecto de los vientos predominantes, nos dará información muy importante para saber cual es la distancia entre las cortinas rompevientos primarias o principales que tenemos que implantar para que tenga el efecto deseado sobre los vientos predominantes que actúan en forma perpendiculares.

En términos generales la protección de una barrera esta hasta 20 veces su altura total (Ht.), y a esto debemos sumar la forma que le damos pues influye notablemente en el ancho de la zona protegida. La turbulencia producida por encima de la barrera es mayor cuando el perfil a barlovento es vertical que cuando es inclinado.
Las barreras angostas, con una permeabilidad moderada son tan efectivas como las anchas, estando esta barrera formada por cinco hileras de árboles de tres especies diferentes.

Debemos tener cuidado en diagramar cortinas muy densas, pues provocan una disminución excesiva del flujo de aire y son causales de un incremento de la temperatura, humedad, plagas y olores.

Las especies de árboles nos estarán indicado la separación entre plantas y está no deberían ser menor de 3 mt. entre cada una. El ancho o grosor de la cortina no debería superar las 7 a 10 filas de árboles en un ancho de 45 m.

La protección que se alcanza cubre aproximadamente entre 10 a 20 m desde la cara interna de la cortina. Las cortinas multi-específicas e incluso con arbustos permiten incrementar la efectividad rompe-vientos de la barrera.

La velocidad del viento disminuye de 10 a 30 veces la altura de la barrera comparando la parte de donde sopla el viento (barlovento) con la parte protegida (sotavento).
Las cortinas no tienen como función detener el viento, sino cambiar el régimen turbulento con que vienen, a uno laminar de menor velocidad y así reducir el daño que podría ocasionar a los cultivos.

Existen muchas ventajas por la implantación de cortinas o barreras rompevientos que son las siguientes:
• Fijación de dunas o medanos vivos.
• Aumento de la producción agropecuaria de la superficie protegida de los cultivos al tener mayor humedad para su ciclo vegetativo.
• Impide daños físicos en los cultivos como la rotura de plantas.
• El anhídrido carbónico (CO2) contenido en el aire es absorbido por estos en el proceso de fotosíntesis.
• Reducción de la erosión eólica.
• Modificación de la temperatura del aire y suelo.
• Reducción de la evapotranspiración.
• Reducción de daños mecánicos y por marchitamiento.
• Aumento de la calidad y cantidad de forraje.
• Mayor tranquilidad de los animales al pastorear.
• Manejo silvopastoril.
• Evita pérdidas de calor ante fríos intensos o la pérdida de calor ante altas temperaturas.
• Protege los lugares de trabajo como corrales, bretes.

SISTEMA DE BARRERAS

Cuando la zona a proteger es muy extensa, se diseñan las barreras de tal manea que las plantas que se coloquen estén a una distancia entre ellas que impida al viento recuperar su velocidad.

Para que la barrera cumpla acabadamente con el rol y sea efectiva, los árboles que se pierden (secos, caídos, etc.) deben ser reemplazados cuanto antes.
Implantación de una barrera. El viento sopla en tres estratos o piso, denominados alto, medio y bajo, con lo cual la confección de una buena barrera de protección debe considerar este comportamiento.

Por eso clasificamos a las especies que componen una barrera en: principales (estrato alto), secundarias (estrato medio) y accesorias (estrato bajo).
También de acuerdo a su ubicación las clasificamos en exteriores, intermedias y centrales.Las especies seleccionadas deben ser de rápido crecimiento logrando una rápida protección. Debemos seleccionar plantas con un tallo flexible y una copa reducida.

Si los vientos más importantes se producen en la época estival, se emplean árboles de especies caducifolias.El cuidado al inicio de la implantación de una barrera nos lleva a establecer un cerco alrededor, con buenos alambrados hasta que el desarrollo de las plantas sea el adecuado, evitando la entrada de animales pues causan mucho daño.

Es fundamental el mantenimiento y cuidado de una buena cortina en los primeros 2 a 3 años de vida, por lo tanto teniendo en cuenta esto surgen cuidados como:
• El riego en plantas jóvenes.
• El control de malezas utilizando métodos de laboreos mecánicos o herbicidas entre las hileras.
• La fertilización es conveniente pues la respuesta de la planta se manifiesta en forma importante.
• La poda y la conducción juegan un rol muy destacado.

La primera se inicia a edad temprana en casi todas las especies y consiste en asegurar la dominancia apical de la planta, esto se logra dejando solo un líder que lleve la planta hacia arriba. La poda lateral es necesaria en la mayoría de las especies, para asegurar la permeabilidad deseada y evitar que la planta se descubra en la parte basal. De acuerdo a las especies de hoja perenne es importante hacer la poda en otoño para evitar que las heladas del invierno afecten al follaje.

BARRERAS EN CORRALES Y CASCOS
La colocación de plantaciones alrededor de los corrales y el casco reducen la incidencia de los vientos en climas fríos, lluviosos y muy ventosos, proveyendo del reparo y la sombra adecuada.

Debe tenerse en cuenta la ubicación y las características de la masa arbórea, con lo cual los árboles de hoja perenne deben evitarse en las barreras al este y al norte, imponiéndose los de hoja caduca que serían los indicados para esos sectores ya que voltean las hojas en invierno y no limitan el ingreso de energía solar en esa época. Al sur, suroeste y oeste se puede proteger con árboles siempre verdes que representan una barrera permanente a los vientos del sur, fríos y frecuentes en invierno.

MONTES DE ABRIGO
Partiendo de la premisa de que la temperatura bajo los árboles disminuye en el verano en casi 5 grados con respecto a la que se registra a pleno sol, los montes de abrigo cumplen la misión principal de proteger al ganado de los efectos del viento y le brindan sombra.

La disposición de las especies implantadas en forma de cortinas, atenúan en invierno los vientos fríos y las bajas temperaturas, impidiendo las heladas bajo sus copas, aún cuando se trate de especies que volteen sus hojas en el período invernal.

Hay distintas formas de montes rompevientos de abrigo:
• Cuando los vientos son estables, las barreras de abrigo deben adoptar la forma de una L, con el vértice de la L enfrentando al viento o barlovento.
• En las áreas expuestas a vientos más fuertes, las barreras deben ser en forma de T con el pie de la T dirigido hacia al viento (barlovento).
• Cuando la forma es en U, el lado abierto debe mirar hacia la línea de fuga del viento (sotavento), generalmente hacia el norte, y rodeando los potreros por tres costados.
• La barrera en forma de H es la óptima, pues está dividida en compartimientos que impiden la formación de corredores de viento y protege de vientos de direcciones variables.
• Macizos o isletas de diversas formas. Muchas veces son los árboles que se dejaron de un desmonte, limpiados de ramas en su parte inferior.
Deben estar constituidos por árboles ramosos desde abajo, como los cipreses, o asociaciones de éstos con eucaliptos en varias hileras.
Se considera que cada animal debe disponer de 20 a 25 m2 de terreno sombreado.

Monte de abrigo en macizo para sombra
ESPECIES ACONSEJADAS

La historia marca que el eucalipto, introducido en el país desde Australia durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, fue de las primeras especies utilizadas para cortar la monotonía del paisaje, y de las primeras incursiones en la plantaciones artificiales para la protección de la hacienda y barreras contra los vientos que permitía afrontar los duros veranos pampeanos. Los álamos de rápido crecimiento y sauces se implantaron teniendo en cuenta sus ventajas diferenciales sobre el más tradicional eucalipto.

La planificación previa nos permite definir la especie para un tipo de suelo, a los requerimientos de agua, su velocidad de crecimiento, la susceptibilidad a plagas y tipo de cortina a implantar para alcanzar el objetivo que buscamos.
Podemos clasificar los árboles según la persistencia de sus hojas y según su porte para las barreras rompevientos:
A) Por la persistencia de las hojas:
• De hoja caduca, son aquellos que pierden sus hojas en otoño.
• De hoja perenne, son aquellos que no pierden sus hojas en todo el año.
B) Por su porte o altura:
• Tipo uno: de gran porte: eucaliptos, álamos, fresno blanco, árbol del cielo.
• Tipo dos: frondosos de porte mediano: plátanos, moreras, grevillea, pinos.
• Tipo tres: arbustos o árboles pequeños: tamarisco, aguaribay, acacia saligna, olivo de Bohemia.
• Tipo cuatro: Arbustos muy pequeños para frenar el aire que se cuela por entre los árboles de mayor porte.

Teniendo en cuenta que el objetivo es elevar el aire por encima de la masa forestal, una disposición adecuada de las especies sería, por ejemplo: árboles de tipo 3, luego los de gran porte tipo 1 y una tercera hilera de porte mediano tipo 2, pudiendo o no colocar otra cuarta hilera de arbustos tipo 4.
Con relación a la época de plantación siempre se recomienda el invierno, ya que la planta se encuentra en período de dormición, ideal para el trasplante, permitiendo que se arraigue y por consiguiente consiga en la primavera las condiciones necesarias para rebrotar.

Entre las especies aconsejadas tenemos:
• Álamo carolino: Hoja caduca; Es un árbol muy plástico con respecto a suelos; resiste bien el frío, pero es sensible a heladas tardías.
• Álamo criollo: Conocido vulgarmente como "mussolini", es especial para cortinas por su copa muy cerrada; no soporta el agua estancada. Suelos profundos y permeables; hoja caduca.
• Álamo plateado: Hoja caduca, con una cara verde y el envés blanco plateado. Es sumamente rústico y resiste a las sequías, soporta cierto grado de salinidad en suelo y agua. Es de rápido crecimiento y produce renuevos de raíz que lo transforman en una auténtica plaga.
• Acacia blanca: Hoja caduca; lento crecimiento. Necesita suelos fértiles, sueltos y profundos. Sombra y madera.
• Casuarina: Hoja perenne; prefiere suelos frescos y profundos, tienen una gran tolerancia a anegamientos temporarios; cuenta con una adecuada tasa de crecimiento. Posee un sistema radicular muy poderoso que lo hace resistente a los vientos. Es algo sensible a fuertes heladas. En suelos pesados es conveniente plantar Casuarina glauca.
• Eucalipto rostrata: Hoja perenne, llamado "colorado"; es la especie más rústica de los eucaliptos, pues crece en suelos secos o húmedos con pH elevado, caluroso o fríos. Fuste tortuoso.
• Eucalipto sideroxylon: Hoja perenne; es una variedad poco conocida pero muy plástica; su característica principal es que posee flores rojas, lo que la hace excelente como ornamental.
• Eucalipto tereticornis: Hoja perenne; es muy similar a E. Rostrata en cuanto a requerimiento de suelo y climáticos, presenta fuste o tronco derecho lo que le da valor forestal, especial para cortinas.
• Eucalipto viminalis: Hoja perenne; muy resistente al frío; soporta temperaturas de hasta 17º C. Fuste poco ramificado.
• Fresno: Hoja caduca; árbol muy ornamental por el colorido de sus hojas en otoño; se adapta para sombra y reparo. No sobrepasa los 20 m.
• Olmo siberiano: (pumila) Resistente al frío y los suelos pesados; forma montes de sombra tupida. Excelente sistema radicular que le permite soportar fuertes vientos.
• Sauce llorón: Hoja caduca; se adapta a varios suelos siempre que tengan buena dotación de agua. No resiste salinidad.

Las especies aconsejadas se pueden clasificar según su altura, para determinar su lugar en la barrera, y por el tipo de hoja:
Altas - persistentes - latifoliadas:
        Casuarina
        Eucalipto (viminalis, camandulensis, saligna, robusta, rostrata, etc.).
        Aguaribay.
Medias - persistentes - latifoliadas:
        Olivo, Ligustro.
Medias - caducas - latifoliadas:
        Acacia blanca
         Olmo siberiano
         Paraíso
         Morera blanca
         Morera negra,
        Duraznero
         Tala.
Medias - persistentes - coníferas:
        Pino de alepo
         Pino marítimo
         Pino piñonero
         Ciprés horizontal
         Ciprés de Monterrey.
Bajas - persistentes - latifoliadas:
        Ligustro.
Bajas - caducas - latifoliadas:
        Membrillero
        Tamarindo.
Bajas - persistentes - coníferas:
        Tuya
        Cedro deodara.


BIBLIOGRAFÍA
Bavera, G. A... 2005. Cursos de Producción Bovina de Carne, FAV UNRC.