19 de Diciembre de 2006
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 Manual Ganadero Rosenbusch - Capítulo 5 por el Dr. Martin Navarro
NUTRICIÓN Y ALIMENTACIÓN DE LOS BOVINOS
FORRAJES CONSERVADOS

La intensificación de la invernada y la cría determinan altos requerimientos nutricionales, por eso los sistemas de producción de carne basan la alimentación de los animales en las pasturas semipermanentes, esto hace necesario contar con forrajes de alta calidad para no comprometer la producción de los animales y están complementadas en ciertas regiones con cultivos anuales.

La oferta de forrajes de las pasturas, no importa las especies utilizadas, presentan su mayor producción en primavera-verano y una menor oferta en otoño-invierno. Para obtener producciones estables todo el año, con carga animal adecuada a planteos de alta producción, se hace necesario cubrir el déficit que se presentan con el uso de forrajes conservados y/o granos. Los excedentes de las pasturas cumplen un rol fundamental a la hora de definir las reservas, así como los cultivos para la producción de granos que son sembrados para tal efecto.

Existen tres alternativas disponibles que se pueden utilizarse para conservar los alimentos como la henificación, el henolaje y el ensilaje. Cuando decidimos conservar el forraje, el mismo debe reunir las condiciones de calidad adecuada para obtener el recurso de dicha reserva en óptimas condiciones. La calidad de la materia prima no se mejora con ningún método utilizado para la conservación del forraje.

El forraje recién cortado es muy inestable, con lo cual debemos trabajarlo lo más rápidamente posible, para llevarlo a un estado que permita la conservación prolongada del producto (estable), disminuyendo las pérdidas en cantidad y calidad de materia seca (MS). La elección de un sistema de conservación dependerá de la especie disponible, se puede mencionar que para la alfalfa la henificación es la técnica más recomendable, mientras que para el maíz lo es el ensilaje, esto permite tener diferente rendimientos de MS/ha y calidad.

Henos
Podemos definir al heno como un forraje conservado que posee un bajo contenido de humedad -menos del 15%-, y que permite ser almacenado sin peligro de fermentaciones y desarrollo de hongos.
Existen factores que afectan la calidad del heno y se pueden clasificar teniendo en cuenta los siguientes factores:

A) Condiciones climáticas.
B) Especie forrajera y momento de corte.
C) Proceso de confección.
D) Almacenamiento.

A) Condiciones climáticas:
• Variaciones entre zonas o regiones.
• La época del año
• Las condiciones en el momento de corte
• Las condiciones durante el proceso de secado

Los efectos de la lluvia sobre la pérdida de calidad y valor nutritivo de henos expuestos en el campo, es debido básicamente al "lavado" de nutrientes. Dichas pérdidas no son muy importantes mientras la planta no haya comenzado a secarse, pero sí cuando las células están muertas, permitiendo la entrada de agua, que disuelve y arrastra los nutrientes solubles y más digestibles, dejando en el campo un forraje de inferior valor nutritivo.

B) Especie forrajera: la mayoría de las especies forrajeras pueden eventualmente conservarse como heno y su valor nutritivo está fuertemente condicionado por el tipo de forraje del cual fue hecho. Las especies más utilizadas son: alfalfa, trébol rojo, pasturas semipermanentes y gramíneas anuales (avena, moha, mijo y sorgos).

Un cultivo apto para henificar debe cumplir con los siguientes requisitos:
• Buena producción de forraje
• Rápido secado
• Cantidad y calidad deben coincidir con la época del año apropiada para lograr un rápido secado
• Buen valor nutritivo

En el siguiente cuadro se muestran los datos de calidad de henos promedios de distintas especies, obtenidos en ensayos experimentales en la EEA INTA Rafaela.


Calidad de henos de distintas especies
En pasturas mezclas, la calidad final del heno depende de las especies presentes y de su participación.

Momento de corte: El momento de corte es, sin duda, un factor de gran importancia en la calidad final del forraje conservado asegurando la cantidad y la calidad del forraje.

Trabajos realizados en alfalfa, cortada en tres momentos -10, 50 y 100% de floración- mostraron diferencias notorias en el valor nutritivo y en el consumo voluntario, con lo cual se concluye que para la alfalfa, el momento de corte más indicado para la cosecha del mayor porcentaje de nutrientes digestibles es el comienzo de la floración, renunciando a su rendimiento en MS pero con una calidad del heno superior al de otros estados de madurez más avanzada. En gramíneas también la incidencia del momento de corte sobre la producción de MS cosechada y el valor nutritivo del heno es importante. Confección: existen actualmente maquinas para hacer el corte como la guadañadora, la segadora acondicionadora o la cortadora-hileradora de hélice.

Debemos asegurarnos que las pérdidas que se pueden originar desde el mismo momento de corte del forraje, sean las menores posibles evitando las maquinarias tienen sistemas deficientes de corte. El estado fenológico del forraje al corte y las condiciones climáticas (temperatura, intensidad del viento y humedad relativa) imperantes durante el proceso de secado, influye sobre la calidad del heno logrado, por eso es importante la manipulación del forraje durante el uso del rastrillo, siendo esta una de las causas más graves de pérdida de calidad principalmente en leguminosas.

El contenido de humedad de la planta con valores no inferiores al 20% asegura prácticamente una buena conservación. El uso de acondicionadores, para acelerar el secado del forraje, mejora, uniformiza y reduce el tiempo de permanencia del forraje en el campo disminuyendo las perdidas. Existen experiencias en la conservación del heno húmedo, usando preservantes químicos como el ácido propiónico, aplicados antes de su enfardado o enrollado. El uso de estos productos pretende reducir el período de permanencia del forraje cortado en el campo antes de la recolección, amortiguando los riesgos de la acción climática y evitando mover el forraje cuando las hojas (principalmente en leguminosas) están particularmente frágiles.

Almacenamiento:
Se deben tomar los recaudos necesarios cuando se almacena heno (fardos, rollos, etc.), que estén lo suficientemente seco, protegerlos de la lluvia, evitando de esta manera las pérdidas que se producen en su materia seca y en su valor nutritivo. El valor límite para el almacenaje, sin peligro de fermentaciones que produzcan calentamientos capaces de provocar su combustión espontánea, está en el rango del 20-25% de humedad, pudiendo existir variaciones según el tipo y la condición del forraje, la temperatura y la circulación del aire. El aumento de la temperatura del heno almacenado está directamente relacionado con el contenido de humedad en el momento de la recolección del forraje o de entrada de agua.

Se deben extremar los cuidados en el almacenamiento de henos cosechados con un porcentaje de materia seca inferior al 70% y evitar henificar cultivos con malezas de tallos gruesos y jugosos, que requieren un tiempo muy superior al que necesita la especie principal o predominante. En el caso de moha, en estados tempranos de corte el secado no es parejo entre la fracción hoja y tallo de la planta, produciéndose elevación de temperatura en el momento de su recolección.

Otro factor de pérdida durante el almacenaje es el tiempo transcurrido entre la confección y la utilización. Los rangos de pérdidas de rollos tapados y sin tapar, están entre el 9 y el 17% de MS, registrándose pérdidas de calidad en la periferia, mayores en los rollos sin tapar. Otro factor de pérdida en rollos es el que se produce en el material en contacto con el suelo. Estas pérdidas se pueden evitar si los rollos son colocados sobre gomas, postes u otros elementos que eviten el contacto con el piso o se almacenan bajo galpones. La información presentada pone en evidencia los distintos factores que influyen sobre la calidad final del heno. Debemos tener en cuenta la calidad de los rollos, está información básica es de utilidad para su clasificación y almacenaje en lugares perfectamente determinados, esto nos permite hacer un uso más eficiente de los mismos. Se suministrarían en función de su calidad y a las distintas categorías de animales que componen el rodeo.

Henolaje empaquetado
(extractado del manual sobre Henolaje Empaquetado del Ing. Gerardo Iza, 1992)

El henolaje o empaquetado de rollos húmedos es una técnica de conservación que consiste en cortar el forraje y someterlo a un premarchitado durante cierto período de tiempo, hasta lograr un contenido de materia seca de aproximadamente el 50%. El tiempo de secado varía según la especie vegetal, las condiciones ambientales y el acondicionado previo o no del material. El preoreo tiene como objeto aumentar la concentración de azúcares, para lograr un buen proceso fermentativo.

Una vez que se ha alcanzado el nivel deseado de materia seca, se procede al arrollado del pasto. Finalmente, el rollo es tomado por la mesa empaquetadora y cubierto automáticamente con un film de polietileno especial que posee la propiedad de contraerse, creando de esta manera condiciones de hermeticidad dentro del rollo. Una vez iniciados los procesos de fermentación, junto con los de respiración del material cortado, el oxígeno se irá consumiendo rápidamente y se originará un ambiente de anaerobiosis, en el cual se desarrollarán las bacterias lácticas. Estas fermentan los azúcares de la planta y los transforman en ácido láctico, con lo que va disminuyendo el pH hasta valores de 4 a 4,5 aproximadamente.Así se obtiene un silo de baja humedad, que no alcanza temperaturas tan altas como un silo común y que, generalmente, se estabiliza a los 30-45 días.

Las mayores ventajas del sistema se relacionan con aspectos agronómicos y nutricionales, como por ejemplo:
• Reduce el riesgo climático (por menor tiempo de exposición en el campo).
• Al trabajar el forraje húmedo, las pérdidas de material (principalmente de hojas) en la confección, distribución y suministro son menores.
• No se requieren tractores de alta potencia.
• Se pueden conservar pequeñas superficies de pastura (a diferencia del silo, que requiere superficies mayores).
• Al crearse condiciones de anaerobiosis, el proceso de fermentación es rápido.
• Bajo requerimiento de mano de obra para la confección.
• No son necesarias inversiones de capital muy grandes.
• No se requieren instalaciones de almacenamiento especiales.
• Fácil manipulación para racionar
• Total mecanización de las operaciones
• Se producen bajas pérdidas de almacenaje (3 al 7%).

Las desventajas que presenta esta técnica son principalmente de tipo operativo. Pueden mencionarse:
• El transporte, carga y descarga se dificultan, debido a la falta de equipos adecuados.
• Exige sincronización y organización en las tareas de campo.
• Es más complicado que la henificación.
• Se requiere cierta práctica para determinar el nivel de humedad del pasto a campo.
• Se presentan dificultades para mantener la hermeticidad de los rollos almacenados.
• En los casos que se pierden las condiciones de anaerobiosis (por rotura de la envoltura), las pérdidas son muy importantes.
• El exceso de humedad genera una fermentación incompleta (no se crean las condiciones de acidez) y hay una tendencia a la acumulación de agua en la parte inferior.
• El déficit de humedad no crea las condiciones óptimas para que se produzca la fermentación.

Hay que tener en cuenta la calidad del forraje que se va a destinar para henolaje empaquetado, debido al costo del plástico.

Henolaje empaquetado
Pasos a seguir para la confección de un silopaq:

• Corte: las mismas consideraciones que para el caso de henificación (momento de corte, tipo de maquinarias, etc.).
• Hilerado: es importante confeccionar hileras de ancho uniforme, para favorecer la obtención de rollos bien formados.
• Preoreo: debe ser el adecuado, hasta que se logre aproximadamente el 50% de MS, nos estaremos asegurando condiciones adecuadas para que la fermentación se complete satisfactoriamente. El tiempo de secado dependerá de las condiciones climáticas y de la especie a ensilar.
• Empaquetado: se debe realizarse dentro de las 24 horas posteriores a la confección de los rollos.

Es importante tratar de empaquetar en el lugar donde se almacenarán los rollos, para evitar daños en la envoltura, evitando hacerlo con lluvia, pues impide al polietileno adherirse correctamente.

Almacenamiento: no es necesaria ninguna estructura especial. Sólo deben tenerse algunos recaudos:
• Los rollos deben ser protegidos de los animales.
• Ubicarlos en lugares altos con buen drenaje.
• Evitar las rugosidades y puntas que dañen la envoltura del rollo
• No colocarlos debajo de los árboles, pues se produce daños por acción de los pájaros y/o ramas.
• La forma de estiba más adecuada es la de tubo horizontal
• Hacer recorridas periódicas, con el fin de controlar los posibles daños y reparar las perforaciones que pudieran producirse en la envoltura empleando trozos frescos del mismo polietileno.

La duración de los rollos está en función del tiempo que el polietileno mantenga sus propiedades, siendo lo normal de 10 a 12 meses.

Silajes

La conservación del forraje por fermentación acidificante constituye una forma muy eficiente de conservar la calidad del forraje. En las especies para ensilar el contenido de azúcares del forraje como carbohidratos no estructurales de la planta, constituyen el sustrato nutricional para la acción de la microflora fermentativa del forraje, esto hará más rápido y eficiente el proceso para alcanzar un proceso de ensilado óptimo. Los cereales y las gramíneas, por su alto contenido de carbohidratos son fácilmente fermentables y su baja capacidad tampón, en comparación con las leguminosas que son bajas en azúcares y de alta capacidad tampón.Un contenido bajo en carbohidratos solubles de la planta, sumado a un bajo contenido de MS, favorecen la fermentaciones secundarias indeseables para la correcta conservación del silo. La interrelación entre el contenido de materia seca, los carbohidratos solubles y la capacidad tampón, determinan el tipo de fermentación que ocurre en el ensilado. El maíz es cultivo de elección por tener un alto contenido de carbohidratos solubles, baja capacidad tampón y contenidos de materia seca normalmente superiores al 30%.

Las leguminosas forrajeras y las gramíneas en estados tempranos de desarrollo, con bajos tenores de azúcares y contenido altos de proteínas, producen al ensilarse cantidades insuficientes de ácido para evitar el desarrollo de los clostridios, responsables estos de las fermentaciones secundarias que transforman el ácido láctico en butírico y degradan proteínas y aminoácidos, aumentando el nivel de N-NH3. En las gramíneas, el nivel de carbohidratos solubles aumenta con la madurez, hecho que no se observa en las leguminosas, la digestibilidad decrece dramáticamente a partir de la aparición de la espiga. El momento óptimo de corte de la especie a ensilar se define a través de estos dos parámetros:

• Que el nivel de carbohidratos fermentables llega a su nivel más alto en horas de la tarde.
• Que el período entre la cosecha del forraje y el término del proceso de fermentación anaeróbica o estabilización ácida de la masa ensilada constituye, en consecuencia, un factor clave en la preservación del forraje como ensilaje. Mientras menos extenso sea este período, menores serán las pérdidas de respiración y fermentación y también se reducirán las pérdidas por putrefacción.

En el proceso de ensilado la fermentación depende de decisiones y prácticas implementadas antes y /o durante el proceso de ensilado. Existen factores de manejo primarios que están bajo el control del productor y son:

• El estado de madurez del cultivo al momento de cosecha.
• El tipo de fermentación que ocurre dentro del silo.
• El tipo de estructura de almacenamiento utilizada y los métodos de cosecha y suministro.

Debemos considerar detalles como la velocidad de cosecha, el contenido de humedad, el tamaño de picado, y la compactación y distribución del silaje, todos ejercen una gran influencia sobre el proceso de fermentación y las pérdidas de almacenamiento. Para obtener fermentaciones eficientes que garanticen un alimento más palatable y digestible, el contenido de MS del material ensilado actúa frecuentemente como la principal limitante de la conservación satisfactoria del forraje, con niveles muy bajos se dificultará la compactación rápida de la masa ensilada, actuando como obstáculo sobre el proceso de fermentación y acidificación del material, diluyendo los ácidos formados y extendiendo con ello el proceso fermentativo. El desarrollo de los microorganismos aeróbicos que crecen sobre el forraje en los estadios tempranos de la fermentación ocasionan un exceso de calor en el silo, por lo tanto un ensilado rápido y un tapado adecuado lo más pronto posible, permite excluir el aire presente.

En primer lugar, el comportamiento de las bacterias productoras de ácido acético hace disminuir bruscamente el pH e incrementan la acidez del silaje, al mismo tiempo las bacterias productoras de ácido láctico se multiplican rápidamente y tienden a dominar la fermentación. Estas bacterias disminuyen aún más el pH en alrededor de 4, inhibiendo así el crecimiento microbiano de bacterias formadoras de butírico, Clostridium y otras, lográndose condiciones óptimas para la preservación del forraje.
Todos estos procesos llevan de una a tres semanas, dependiendo del cultivo que va a ensilarse. En este momento, el contenido de ácido láctico puede llegar a representar el 6% o más de la MS del silo. Un silaje de calidad se logrará cuando el ácido láctico predomine sobre el resto de los ácidos formados, debido a que la láctica es la fermentación ácida más eficiente y la que disminuye el pH del silo con mayor rapidez. Debemos considerar otros factores que afectan la conservación de los forrajes ensilados: además de la influencia del contenido de carbohidratos fermentables y proteínas, que inciden de forma importante sobre la conservación y calidad de los ensilados.

A) Madurez y contenido de humedad del forraje
Las recomendaciones varían según los diferentes cultivos a ensilar que mostramos en el siguiente cuadro:


Fuente: The Phioner Forrage Manual.1990

Momento de cosecha y humedad recomendadas para distintos cultivos.
A) Cuando el cultivo a ensilar esta con una madurez óptima nos asegura el suministro de azúcares fermentabas para las bacterias del silo y el máximo valor nutritivo para la alimentación del ganado, además de tener un gran impacto sobre la humedad en los cultivos que no se preorean, como el maíz. Es esencial mantener una buena humedad para lograr la fermentación bacteriana y que, además, permita la fácil exclusión del oxígeno del silo durante la confección.

B) Tamaño de picado del forraje: cuando el tamaño del picado es más fino facilita el accionar microbiano sobre los carbohidratos fermentables celulares del forraje y la compactación, siendo más efectiva en comparación con el picado grueso o forrajes ensilados sin picar. El tamaño del forraje picado más conveniente esta entre 6 a 12 mm, dependiendo del cultivo y de la estructura de almacenamiento, no obstante cabe considerar, que el tamaño del picado reduce su importancia cuando se trata de ensilajes con bajo contenido de MS. Cuando el picado es muy grande dificulta la compactación, permitiendo que una mayor cantidad de oxígeno quede atrapado en la masa del forraje, generando un incremento en la temperatura y en el desperdicio. Picados demasiado finos pueden producir algunos trastornos en los animales, como menor salivación, dificultades en la rumia y acidosis.

C) Llenado, compactado y sellado: debemos asegurarnos que el cultivo sea cosechado y almacenado en el silo lo más rápido posible, consiguiendo una pronta eliminación de aire de la masa ensilada, para limitar el proceso de respiración inicial y evitar fermentaciones aeróbicas putrefactivas del forraje, que derivan en pérdida de material por descomposición. Lograr un compactado inmediatamente cuando el material es almacenado en los silos bunker, haciendo uso de las ruedas del tractor pues por su mayor peso por unidad me permite alcanzar el objetivo.Con le fin de asegurar la preservación del silaje durante mucho tiempo debemos aislarlo con un buen sistema de cobertura para protegerlo de la luz y del agua. Los plásticos de buena calidad que están en el mercado y sobre ellas se depositan neumáticos en desuso, provee en general un adecuado sellado. Cuando el silaje se almacena en bolsas, los problemas de llenado, compactado y sellado, prácticamente no tienen relevancia.


El ensilaje de forraje o grano húmedo en bolsas posibilita una óptima fermentación con escasas pérdidas de nutrientes.

Tratamiento del forraje para mejorar el ensilado
Existen procedimientos artificiales para acelerar el proceso de ensilado, con la finalidad de conseguir una mejor y más rápida conservación ácida del material. Dentro de las técnicas empleadas se encuentran el premarchitamiento y el uso de aditivos.

A) Premarchitamiento: con el objeto de conseguir su deshidratación parcial, se corta y mantiene el forraje extendido sobre el suelo durante algunas horas, luego se recolecta y ensila. La reducción del agua contenida en los forrajes muy húmedos, contribuirá a obtener una fermentación más favorable y pérdidas menores de materia seca en el silo, mejorando en la mayoría de los casos su valor nutritivo. En la etapa de deshidratación a campo cuando las condiciones climáticas son muy favorables para el secado se podría elevar el contenido de materia seca del material a niveles muy altos en corto tiempo, o por el contrario, las condiciones de alta humedad o precipitaciones aumentan las pérdidas de nutrientes por respiración y fermentación.La contaminación del forraje con tierra puede producir en el preoreo, un aumento en el contenido de cenizas del ensilado, con los consecuentes efectos negativos sobre su preservación y la productividad animal.

B) Aditivos: el agregado de algunos productos al forraje en el momento de su descarga en el silo es una alternativa que mejoran las condiciones de fermentación y conservación. En consecuencia, es conveniente que la concentración de carbohidratos solubles en estos casos sea alta. Una deficiencia en tal sentido puede corregirse, en parte, a través del uso de aditivos. La sal común (cloruro de sodio) no debe ser empleada en la preparación de ensilajes, debido a que ejercerá una acción contraria a la preservación ácida del forraje.

Pérdidas del ensilado.
Entre la cosecha del forraje y su utilización como silaje en la alimentación del ganado ocurren pérdidas que son variables y dependen de diversos factores. Se las puede clasificar en:

A) Pérdida de campo: al cosechar mecánicamente la pastura, pequeñas partículas de forraje pueden quedar en el suelo. Por otra parte, si se procede al preoreo del forraje, intervienen tres tipos de pérdidas: mecánicas; bioquímicas y de lavado o lixiviación (producida por la lluvia, por lixiviación de los nutrientes solubles del forraje).
B) Pérdidas de oxidación: respiración a base de oxígeno atrapado en la masa
• Descomposición del material por ingreso de aire
• Acción del aire sobre el ensilaje ya expuesto, después de abrirlo. Entre las pérdidas oxidativas, la descomposición del material por entrada de aire en los contornos del silo es cuantitativamente la más importante en la mayoría de los casos.
C) Pérdidas fermentativas: el nivel de las pérdidas fermentativas van del 1 al 10%, siendo en la mayoría de los casos entre el 3 y el 5%.
D) Pérdidas de lixiviación: las pérdidas por eliminación de líquido dependen del contenido de humedad del forraje ensilado, el grado de compactación, el tipo de silo y el tratamiento previo del forraje.
Cabe destacar que el líquido lixiviado arrastra nutrientes de alta calidad, por ello, en términos nutricionales las pérdidas son muy importantes. Las pérdidas por fermentación, respiración y lixiviación en forrajes muy húmedos pueden reducirse a través del premarchitamiento. Como resumen, se puede decir que las causas que contribuyen a producir pérdidas dependen de una serie de factores inherentes al forraje ensilado, la flora microbiana participante, el clima y la tecnología aplicada en la confección y utilización del ensilaje.

Silaje de maíz
El material por excelencia para hacer silo y uno de los forrajes más importantes en el mundo es el maíz. Su utilización se basa en los siguientes aspectos:
• Rendimientos de MS por ha altos y un alimento con buen valor energético o alta palatabilidad
• Debido a que posee buenas características para ser ensilado no requiere preoreo, utilizando el corte directo.
• Bajos costos de almacenamiento.

Cuando se lo utiliza como único alimento, el silaje de maíz presenta ciertas limitantes. El silaje de maíz es un forraje de alta energía, pero deficiente en el suministro de proteína bruta (PB) y minerales (esencialmente calcio). Con lo cual requiere una suplementación estratégica cuando se provee a los animales. Composición de la planta: dependiendo del híbrido usado, la composición de las plantas cosechadas varía, en diferentes rangos de MS:


Fuente: The Pionneer Forage Manual. 1990

Composición de la planta en híbridos cosechados para silaje de maíz
El grano es la que contiene más energía digestible, seguida por las hojas, chalas, marlo y tallos. El contenido de nutrientes puede tener un significativo rango de variación en el silaje de maíz como se muestra en el cuadro siguiente:

Las pautas de manejo que permiten maximizar los beneficios a obtener con silaje de maíz sobre la calidad y cantidad de cultivo son las siguientes:

Híbrido seleccionado:
• Rendimiento del material cosechado
• Contenido de grano al momento de la cosecha
• Digestibilidad o contenido de FDA del silaje.

El rendimiento puede estar influenciado en gran medida por el híbrido elegido, que debe seleccionarse teniendo en cuenta el ciclo más apropiado para la zona. El contenido de grano puede variar significativamente, por diferencias genéticas entre híbridos de igual ciclo. Es muy importante tener en cuenta la relación entre el contenido de granos y la calidad del resto de la planta, desde este punto de vista, el mayor contenido de grano es deseable siempre y cuando compense la caída de calidad del resto de la planta. El valor nutritivo del material mejora a medida que aumenta el contenido de grano, hasta que éste representa un 30% de la MS total, una mayor lignificación del tallo puede reducir o contrarrestar el beneficio de un mayor nivel de grano de la planta. Es importante programar la siembra si la superficie de maíz a cosechar es importante, debiendo sembrar materiales de diferente ciclo o hacerlo en forma escalonada en distintas fechas, para mantener un estado de madurez similar durante todo el período de cosecha.

Las características ideales del híbrido para silaje son:
• Capacidad de producir altos rendimientos de un forraje de calidad
• Capacidad de lograr un porcentaje de grano por encima del 40%
• No deben producirse caídas de espigas al momento de la cosecha
• La planta debe permanecer verde el mayor tiempo posible
• Resistencia al vuelco
• Buena digestibilidad del resto de la planta

Densidad de plantas
La densidad de plantas para el silaje de maíz puede incrementarse entre un 10 y un 15% por sobre la recomendada para la cosecha de grano.

Fertilización
El nivel de fertilización debe ser el adecuado, teniendo en cuenta el rendimiento que se desea obtener y ajustado por factores como la época de aplicación, el tipo de suelo, los abonos que han sido incorporados al suelo y la densidad de siembra.

Madurez a cosecha
Afecta la calidad del silaje de maíz, dado que influye sobre el contenido de humedad, grano y sobre la digestibilidad del resto de la planta. El estado de madurez del maíz para silaje puede ser determinado por medio de la localización de la línea de leche. Esta es la interfase entre la porción líquida y sólida del grano (Fig. 8). A medida que el maíz madura, la línea de leche se mueve hacia la parte inferior del grano.


Sección transversal de la mitad superior de una espiga de maíz mostrando el desarrollo de la línea de leche.

No siempre es conveniente utilizar el criterio de la línea de leche del grano para elegir el momento de hacer el silo, sino que el estado ideal sería aquel que permita al híbrido acumular la máxima cantidad de MS digestible, considerando la planta total, pero con un nivel de digestibilidad aceptable para ser utilizado en animales de altos requerimientos.

Manejo durante la cosecha
La calidad del silaje de maíz será óptima si se permite el llenado del grano entre 1/2-2/3 línea de leche y la humedad de la planta entera está en un rango de 65 a 70%, este estado ofrece un mayor compromiso entre el contenido de grano, el contenido de azúcar y la digestibilidad del resto de la planta. Estudios con animales indican que el consumo óptimo de silaje de maíz también se logra en ese estado de madurez. Cuando se almacena el silaje de maíz en silo vertical o embolsado, la humedad recomendable es de 65% de humedad. Debemos hacer el seguimiento del estado de madurez y el contenido de humedad de las plantas de maíz antes de comenzar la cosecha.

Manejo durante el almacenamiento
Una vez que el contenido de humedad y la madurez han sido determinados para definir el momento de cosecha, los principales pasos a tener en cuenta son:
• Cosechar el cultivo tan rápido como sea posible
• Evitar la formación de efluentes
• Almacenar y compactar el silaje de maíz tratando de excluir la mayor cantidad posible de oxígeno.
Estos pasos asegurarán una rápida y eficiente fermentación, con pérdidas mínimas durante el ensilado, almacenamiento y suministro.

Silaje de sorgo

El sorgo granífero se ha convertido en una alternativa a considerar en aquellas regiones donde el maíz no puede expresar su potencial de producción. No obstante, es escasa la información relacionada con el comportamiento para ensilado de sorgos graníferos con alta producción de grano. La producción de MS se incremento en alrededor del 30% cuando el corte se efectuó al estado medio o al estado tardío. El aporte de los distintos componentes del rendimiento presentó una clara tendencia a una disminución del tallo y de la hoja y a un aumento de la panoja con el avance del estado de madurez del cultivo. El análisis de la información del valor nutritivo de la planta y de los silajes manifiesta una tendencia al aumento de la calidad con el avance de la madurez. No ocurre lo mismo cuando se analizan sorgos forrajeros en distintos estados, pues el aporte de grano es mínimo en la producción total. Los sorgos forrajeros son otra alternativa para ensilar, debido a su reconocida adaptación a condiciones edafoclimáticas limitantes y su elevada producción de forraje.

Silaje de alfalfa

Las leguminosas su principal limitante es la baja concentración de azúcares y su alto contenido de proteínas y cationes. Estas dos características dificultan un rápido descenso del pH y la estabilización del silo. De esta manera se generan importantes pérdidas respecto de la calidad original del forraje por que se prolonga la fermentación y se consumen en el proceso proteínas, hidratos de carbono, además de las pérdidas que por efluentes pudieran producirse. Para lograr una buena conservación, se utilizan estrategias complementarias, tales como el preoreo y/o la incorporación de aditivos al material a ensilar. En el caso del secado del material antes de la realización del ensilado, se obtiene la ventaja adicional del acarreo de menor cantidad de material del campo al silo. Las ventajas de esta forma de conservación con respecto a la henificación se relacionan con una menor pérdida de hojas entre corte y ensilado, escasas pérdidas de nutrientes por respiración y menor dependencia de los factores climáticos adversos, dada la menor necesidad de exposición del forraje a los mismos.

Silaje de granos con alta humedad

Actualmente se han incorporado el ensilado de granos (maíz o sorgo) con alta humedad como una técnica de conservación de forraje a los sistemas de producción ganaderos, en la necesidad de aumentar las posibilidades de tener disponible alimento de alto valor nutritivo, recientemente. Presenta ventajas muy importantes en relación con el grano seco que pasamos a describir:

• Desocupación anticipada de los lotes
• Disminución de las pérdidas de cosecha
• Eliminación del gasto de secado, fletes, etc.

Desde el punto de vista del valor nutritivo, no existen prácticamente diferencias entre el grano ensilado con alta humedad y el seco. El cultivo debe cosecharse cuando el grano alcanza la madurez fisiológica (por ejemplo, en maíz, grano punta negra) y el contenido de humedad se encuentra entre el 22 y el 35%, siendo el óptimo el 28%, en ese estado, la cantidad de nutrientes del grano es máxima y las condiciones para su preservación son excelentes. El grano húmedo puede almacenarse entero o quebrado/molido. El quebrado puede realizarse con una moledora de granos o una máquina especial para ensilado de grano húmedo, que posee una pequeña tolva de recepción y dos rodillos moledores. Los granos quebrados se ordenan mejor dentro del silo disminuyendo la cantidad de oxígeno y el volumen del material a ensilar.

Almacenamiento
Existen dos métodos de almacenamiento para granos de alta humedad:
• En silos: si bien la técnica es conocida no es de uso muy común.
• En bolsas: El avance en la tecnología hace de este sistema el de mayor uso.

Existen en el mercado máquinas de diversas marcas, que posibilitan almacenar forraje o el grano en bolsas plásticas, siendo en este sistema las pérdidas mínimas (menores al 5%) y las condiciones para la fermentación óptimas. La extracción y suministro puede ser manual o mecánica, dentro de esta última, las más difundidas son la pala frontal y el elevador a tornillo sinfín (chimango). La forma de proveerlo a los animales es en comederos de diferentes tipos como las gomas de tractor, comederos de plástico, comederos media caña, tambores de 200lts cortados al medio de chapa o plástico, comederos de bolsa con boyero o directamente en el suelo. La utilización de aditivos en granos húmedos enteros para lograr una buena conservación deberá tratarse con conservantes (ácidos orgánicos o amoníaco).

El ensilado de granos húmedos quebrados tiene ventajas que son:
• Disminución de las pérdidas del silaje
• Puede almacenarse fácilmente en depósitos temporarios
• El grano tratado puede ser transportado

Las mayores desventajas de los tratamientos con ácidos son:
• El grano no puede ser destinado al consumo humano
• El grano no puede ser utilizado como semilla
• Los ácidos corroen las estructuras de almacenamiento construidas en metal u hormigón
• Alto costo de los ácidos orgánicos

Preservación con urea
la acción de este producto se ejerce a través de su transformación en amonio (aumenta el pH a 8-9), con lo cual inhibe el desarrollo fúngico y el calentamiento de la masa ensilada.

Valor nutritivo de los granos con alta humedad
La información a nivel mundial indica que no existen diferencias significativas en el consumo total de MS, producción de leche y porcentaje de grasa butirosa cuando las vacas son suplementadas con grano de maíz preservado de distintas maneras (seco, húmedo o tratado con ácido).

Calidad de las reservas forrajeras y su influencia en la respuesta animal

La respuesta animal guarda una relación directa a la calidad del forraje conservado suministrado a los animales. Debemos considerar la calidad del forraje en base a su tenor proteico, tenor energético, contenido mineral, y conviene revisar la importancia relativa que tiene en cada caso los parámetros que comúnmente se utilizan suministrar una determinada cantidad de alimento para el consumo de los animales. El silo es una reserva forrajera de alto valor energético, que puede suministrarse solo, con alguna corrección en su contenido proteico, o puede usarse para mejorar dietas desbalanceadas, como las pasturas en base alfalfa y los verdeos, durante el otoño. El rol clave que juegan los forrajes conservados en la intensificación de los sistemas de invernada no esta en discusión.

Cuando las exigencias de los sistemas más intensivos de invernada demandan cantidad y calidad de alimento en todos sus ciclos, ahí se da una mayor participación del uso de los forrajes conservados en la alimentación de los novillos. Estos esquemas requieren altos niveles de productividad y ciclos cortos, de no más de 12 meses.
Para ello es necesario contar con una provisión de forraje adecuada en cantidad, como para mantener altas cargas y, a la vez, deben ser de excelente calidad, para lograr ganancias individuales acordes con la duración del ciclo buscada. Los forrajes conservados, confeccionados oportunamente y con la alta tecnología hoy disponible, nos permiten disponer de reservas paro los sistemas de invernada, permitiendo mayor flexibilidad en los ingresos de los animales y además manejar costos en la alimentación que son inferiores a otras alternativas cuyo impacto es muy importante sobre la productividad de carne.

Bibliografía consultada:
Néstor J. Latimori y Andrés Kloster. Invernada bovina en zonas mixtas. 2 Edición ampliada Ediciones INTA, EEA Marcos Juárez.

- Alimentación de vacuno para carne, Ed Acribia J.K. Matsushima
- Alimentación práctica de bovinos, Ediciones Mundi-Prensa versión española - Ma Jesús Fraga Fernandez-Cuevas
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Los minerales en la nutrición del ganado - Ed Acribia Eric Underwood
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La Alfalfa en la Argentina - Subprograma alfalfa - INTA-Edición Edgardo H Hijazo/ Adriana Navarro
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Estrategias de alimentación para vacas lecheras de alta producción - AGT Editor,SD W.H. Broster/Henry Swan
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Alimentación y Nutrición del Ganado Vacuno para Carne - Ed. Acribia Tilden Wayne Perry

Introducción - Forrajes - Forrajes invernales - Forrajes conservados