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El
Prof. Dr. Francisco Conrado Rosenbusch, hijo de inmigrantes alemanes,
nació en La Banda, Santiago del Estero, el 18 de abril de
1887, siendo bautizado en Ia Catedral de la ciudad capital de la
provincia el 14 de julio de ese mismo año. Falleció
en la ciudad de Buenos Aires el 15 de febrero de 1969. En el centenario
de su nacimiento la comunidad veterinaria argentina lo ha honrado
por considerarlo uno de los grandes maestros de la profesión,
pilar de su desarrollo científico, hombre de consulta para
varias generaciones e investigador que prestigió a la ciencia
nacional.
Formación
Profesional en el País
Recibido de bachiller en el Colegio Nacional Central de Buenos Aires
se incorporó a la Facultad de Medicina Veterinaria - única
en el país en ese entonces y fundada en 1884 - de la Universidad
Nacional de La Plata, de donde egresa en 1906 con el título
de Doctor en Medicina Veterinaria siendo, por lo tanto, uno de los
primeros profesionales recibidos en la Argentina capacitados en
una rama de las ciencias biológicas cuyo desarrollo constituía
una auténtica prioridad nacional, ante el enorme incremento
de una actividad pecuaria totalmente desvalida en cuanto a sanidad
y tecnología de producción.
En
el Extranjero
A comienzos de 1907 viaja a Europa para ampliar sus conocimientos;
lo hace con el exclusivo soporte económico de su familia.
Trabaja e investiga en varios de los centros científicos
más avanzados, en ese entonces, a nivel mundial y con maestros
que han constituido hitos en la evolución de los conocimientos
en medicina humana y veterinaria.
En
el ámbito privado
En 1917 se retiró del Departamento Nacional de Higiene para
organizar el "Instituto Biológico", creado por
la Sociedad Rural Argentina con la participación de otras
entidades conectadas con la actividad pecuaria (ferrocarriles, frigoríficos,
etc.) con el expreso objetivo de diagnosticar e investigar las enfermedades
que afectaban a la población ganadera del país.
En 1924, al desaparecer la institución precedentemente mencionada
fundó el "Instituto de Biología Experimental
Agropecuaria" destinado también al diagnóstico
e investigación de las enfermedades animales. Con posterioridad
incorporó la producción de sueros y vacunas y más
adelante específicos.
Esto
motivó la constitución de una importante estructura
comercial en la que el Dr. Rosenbusch marcó una definida
característica, surgida de su convicción de que sólo
los médicos veterinarios estaban capacitados para comercializar
productos utilizados en medicina veterinaria. Las
enfermedades que estudió especialmente fueron la Fiebre Aftosa,
Brucelosis, Hidatidosis, Malaria de los Bovinos, Mal de Caderas
del caballo, Meningoencefalitis de los Equinos, Microfilarias del
perro, Toxoplasmosis, Blastocystis y Dengue.
A su
muerte en 1969, su hijo, el Dr. Carlos Rosenbusch lo sucedió
y dirigió el Instituto durante tres décadas, llevando
adelante la empresa en las épocas más difíciles
para el país, dejando el cargo en los primeros años
de la década del noventa a las autoridades que siguen hasta
la actualidad.
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